Tienes unos tomates estupendos y, de un día para otro, aparecen rajados o agrietados por arriba, con grietas que salen del rabito hacia los lados o en círculos. La duda típica es “¿les ha faltado agua?”. Pues casi siempre es justo lo contrario.

Qué es el rajado del tomate
El rajado (o agrietado) es un problema fisiológico, no una plaga ni una enfermedad: la piel del tomate se abre porque la pulpa de dentro ha crecido más rápido de lo que la piel puede estirarse. Hay dos tipos:
- Rajado radial: grietas que salen desde el rabito hacia abajo.
- Rajado concéntrico: grietas en forma de círculos alrededor del rabito.
Por qué pasa (la causa real)
La causa principal es el riego irregular: un golpe de agua (un riego abundante o una lluvia fuerte) después de unos días más secos. El fruto absorbe agua de golpe, se hincha y la piel, que ya no es tan elástica, se raja.
Lo empeoran:
- El calor fuerte del verano, que estresa la planta y reseca el sustrato entre riegos.
- Dejar madurar mucho el fruto en la mata: cuanto más maduro, menos elástica es la piel.
- Sustrato que se seca del todo entre riego y riego (muy típico en maceta).
Cómo evitar que se rajen
- Riego constante y regular. Es la clave: nada de pasar de la sequía al charco. Mantén una humedad estable comprobando el sustrato con el dedo. Repasa cuánta agua necesitan tus tomateras y, si te cuesta la regularidad, un riego automático lo estabiliza.
- Pon acolchado (mulching). Una capa sobre la tierra mantiene la humedad más estable y amortigua los cambios bruscos. Lo vemos en acolchado en el huerto de balcón.
- Cosecha un poco antes. Recoge los tomates cuando empiezan a virar de color y termínalos de madurar en casa: se rajan mucho menos.
- Da algo de sombra en las olas de calor, que disparan el estrés hídrico. Lo explicamos en proteger el huerto del calor extremo.
- Elige variedades resistentes: muchos tomates cherry y algunas variedades comerciales rajan menos.
¿Se pueden comer?
Sí. Un tomate recién rajado está perfectamente bueno; solo consúmelo pronto, porque por la grieta pueden entrar hongos o la mosca del sustrato y empezar a pudrirse. Corta la zona agrietada si está fea y aprovecha el resto.
En resumen: el rajado no es falta de agua, es irregularidad. En cuanto estabilizas el riego (y ayudas con acolchado y algo de sombra en verano), desaparece. Para el cultivo completo, mira cómo cultivar tomates en maceta; y si lo que ves son manchas oscuras en la base, es otra cosa: el culo negro del tomate.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se rajan los tomates, por falta o por exceso de agua?
Casi siempre por lo segundo, o mejor dicho, por un riego irregular: cuando el tomate recibe mucha agua de golpe (un riego abundante o una lluvia) tras unos días más secos, la pulpa se hincha más rápido de lo que la piel puede estirarse y esta se raja. No es falta de agua, es un cambio brusco de humedad.
¿Se pueden comer los tomates rajados?
Sí, un tomate recién rajado se come perfectamente; solo hay que consumirlo pronto, porque por la grieta pueden entrar hongos o mosquitos y empezar a pudrirse. Corta la zona agrietada si está fea y aprovecha el resto sin problema.
¿Cómo evito que se rajen los tomates?
Con un riego constante y regular (sin pasar de la sequía al encharcamiento), un acolchado que estabilice la humedad del sustrato, y cosechando un poco antes de que maduren del todo para terminarlos en casa. Algunas variedades, como muchos cherry, son más resistentes al rajado.

