El pulgón es, con diferencia, la plaga más común en huertos urbanos, especialmente en primavera. Por suerte, en la mayoría de los casos se puede controlar sin recurrir a insecticidas químicos.
Cómo identificar el pulgón
Aparecen como pequeños insectos (verdes, negros o grisáceos) agrupados en los brotes tiernos y en el envés de las hojas. Su presencia suele venir acompañada de:
- Hojas rizadas o deformadas en los brotes nuevos.
- Una sustancia pegajosa (melaza) sobre las hojas, que a veces genera un moho negro (negrilla).
- Presencia de hormigas subiendo y bajando por el tallo (las hormigas “cuidan” el pulgón por la melaza que produce).
1. Agua a presión
El método más simple y sorprendentemente efectivo: un chorro de agua moderadamente fuerte dirigido al envés de las hojas y los brotes elimina gran parte de la población de pulgón por arrastre físico. Repite cada 2-3 días durante una semana.
2. Jabón potásico
Diluye jabón potásico (no detergente normal) en agua según las indicaciones del envase y pulveriza directamente sobre las colonias, preferiblemente a última hora de la tarde para evitar quemaduras por sol. Actúa por contacto, disolviendo la cutícula del insecto.
3. Infusión de ajo o ají
Hierve varios dientes de ajo (o guindilla) en agua, deja enfriar y cuela. Pulveriza sobre las zonas afectadas. Actúa como repelente y molesta a los pulgones sin dañar a la planta.
4. Atrae depredadores naturales
Las mariquitas y sus larvas son depredadoras voraces de pulgón. Plantar aromáticas con flor (eneldo, cilantro dejado florecer, caléndula) cerca de tus hortalizas ayuda a atraer mariquitas y otros insectos beneficiosos de forma natural.
5. Controla las hormigas
Si ves un tráfico constante de hormigas en tus plantas, es probable que estén “gestionando” una colonia de pulgón para alimentarse de su melaza. Colocar una barrera de tiza o canela en la base de la maceta puede disuadirlas y facilitar el control del pulgón.
Cuándo actuar
Cuanto antes detectes el pulgón, más fácil será controlarlo con métodos naturales. Revisa los brotes tiernos de tus plantas al menos una vez por semana en primavera, la época de mayor riesgo.
Si la plaga persiste pese a estos tratamientos, revisa también el estado general de riego y abonado: una planta estresada por riego irregular es mucho más susceptible al pulgón. Consulta nuestra guía de riego automático para mantener un riego constante.

