Sembrar directamente en la maceta definitiva funciona, pero empezar en semillero da más control: puedes adelantar la siembra antes de que haga buen tiempo fuera, concentrar el cuidado en un espacio pequeño, y solo trasplantar las plántulas que de verdad han arrancado bien.
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Qué necesitas
Un semillero (alveolos de plástico, turba prensada o fibra de coco, según tu caso), sustrato específico para semillero o de siembra, agua y un pulverizador. Si no tienes claro qué tipo de semillero elegir, consulta nuestra comparativa de mejores semilleros para empezar plantas en casa.
Paso 1: Prepara el sustrato correcto
No uses el mismo sustrato que usarías en la maceta definitiva: para semillero conviene uno más fino y ligero, que retenga humedad sin compactarse, ya que las raíces jóvenes son mucho más sensibles. Rellena cada celdilla hasta cerca del borde, sin apretar en exceso.
Paso 2: Siembra a la profundidad correcta
La regla general es sembrar a una profundidad de 2-3 veces el tamaño de la semilla. Semillas muy pequeñas (como la de lechuga o albahaca) casi no necesitan cubrirse, apenas una fina capa de sustrato; semillas más grandes (como guisantes o calabacín) sí necesitan enterrarse algo más. Sembrar demasiado profundo es el error más común y una de las causas de que “no germine nada”.
Paso 3: Riega sin desplazar las semillas
Un riego normal con regadera puede arrastrar las semillas fuera de sitio en un espacio tan pequeño. Usa un pulverizador para humedecer la superficie varias veces al día en lugar de empapar de golpe, manteniendo el sustrato húmedo pero no encharcado durante toda la germinación.
Paso 4: Luz y temperatura para germinar
La mayoría de hortalizas germinan bien entre 18-24°C. Si siembras a finales de invierno con el interior todavía fresco, una tapa transparente tipo mini invernadero acelera y uniformiza la germinación. En cuanto aparezcan los primeros brotes, colócalos en el punto más luminoso posible: la falta de luz en esta fase es la causa más habitual de plántulas débiles y “estiradas”.
Paso 5: Aclareo si germina más de una semilla por celdilla
Es habitual sembrar 2-3 semillas por celdilla por seguridad. Si germinan todas, no las dejes crecer juntas: corta a ras de sustrato (no arranques, para no dañar la raíz de la vecina) todas menos la plántula más fuerte de cada celdilla.
Paso 6: Endurece las plántulas antes de trasplantar
Antes de pasar las plántulas a su maceta definitiva en el exterior, acostúmbralas gradualmente a las condiciones de fuera durante 5-7 días: empieza con una hora de exterior el primer día y ve aumentando, para evitar que el cambio de sol directo y viento las dañe de golpe.
Cuando las plántulas tengan varias hojas verdaderas y raíces bien desarrolladas, consulta nuestra guía de cuándo trasplantar plántulas de semillero a maceta definitiva para dar el último paso sin errores.
Preguntas frecuentes
¿Qué necesito para hacer un semillero casero?
Un recipiente con agujeros de drenaje (sirven hueveras o bandejas), sustrato específico de semillero (fino y ligero), las semillas y un sitio con luz y calor. No hace falta comprar nada caro para empezar.
¿A qué profundidad se siembran las semillas?
La regla general es enterrarlas a unas 2-3 veces su propio tamaño: las muy pequeñas casi en superficie y las grandes algo más hondas. Sembrar demasiado profundo es una causa típica de que no germinen.
¿Por qué no me germinan las semillas del semillero?
Las causas más comunes son sembrar demasiado hondo, dejar secar el sustrato, falta de calor o semillas viejas. Mantén el sustrato húmedo (no encharcado) y templado hasta que broten, y ten paciencia con las de germinación lenta.

