El miedo a los malos olores es la principal razón por la que mucha gente descarta compostar en un piso sin jardín. Con el sistema adecuado, ese problema prácticamente desaparece.
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1. Compostador cerrado de bancada (bokashi)
El sistema bokashi fermenta los restos orgánicos en un cubo hermético usando microorganismos, en lugar de descomponerlos por vía aeróbica tradicional. Al ser un proceso de fermentación en un recipiente cerrado, genera muy poco olor y ocupa un espacio mínimo, ideal para cocinas pequeñas.
Recomendado para: pisos sin terraza, quien no puede tener nada al aire libre.
2. Vermicompostador (compost con lombrices)
Utiliza lombrices rojas californianas para procesar los restos orgánicos en varias bandejas apiladas. Bien gestionado (sin exceso de restos húmedos) apenas huele, y produce un abono líquido (“humus líquido”) además del compost sólido, muy valorado para las macetas del huerto.
Recomendado para: quien tiene un balcón o terraza pequeña y quiere producir su propio abono de calidad.
3. Compostador cerrado rotatorio de exterior
Un tambor giratorio cerrado que se coloca en terraza, permitiendo airear el compost girando la manivela en lugar de removerlo manualmente. Al ser un sistema cerrado y con buena aireación controlada, genera muy poco olor comparado con un compostador abierto tradicional.
Recomendado para: terrazas con algo más de espacio que buscan mayor volumen de compost que un bokashi o vermicompostador.
Cómo elegir según tu situación
- Solo tienes cocina, sin terraza ni balcón: bokashi (opción 1), es el único de los tres pensado para estar en interior.
- Tienes un balcón pequeño y quieres abono de calidad para las macetas: vermicompostador (opción 2).
- Tienes terraza con espacio de sobra: compostador rotatorio (opción 3), mayor volumen de procesamiento.
Claves para evitar olores sea cual sea el sistema
- No añadas restos de carne, pescado o lácteos: son la causa principal de malos olores en cualquier sistema de compostaje doméstico.
- Mantén el equilibrio entre restos húmedos (frutas, verduras) y secos (cartón, hojas secas); el exceso de húmedo sin material seco es otra causa habitual de olor.
- Airea o remueve con la frecuencia que indique cada sistema: la falta de oxígeno favorece procesos de descomposición anaeróbica, que son los que realmente huelen mal.
Una vez tengas tu propio compost, consulta nuestra guía de cómo hacer compost casero en un piso sin jardín para el proceso completo paso a paso.

