Mucha gente compra un cubo bokashi esperando un compost casero normal en versión de interior, y se lleva una sorpresa: el bokashi no es compost, es un paso previo. Entender esta diferencia desde el principio evita la confusión más habitual con este sistema.
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Qué es exactamente el bokashi
El bokashi es un método de fermentación anaeróbica (sin oxígeno, en un recipiente hermético), no de descompostaje tradicional. Los restos orgánicos se mezclan con un salvado inoculado con microorganismos específicos, que fermentan la materia orgánica de forma similar a como se fermenta el yogur o el chucrut, en lugar de descomponerla por vía aeróbica como en un compostador abierto.
En qué se diferencia del compost tradicional
- No genera apenas olor, al ser un proceso hermético y de fermentación, no de putrefacción, lo que lo hace viable en una cocina sin terraza.
- Admite restos que un compostador normal no admite bien: carne, pescado, lácteos y cítricos en cantidad, que en compostaje tradicional generan mal olor o atraen plagas.
- El resultado no está listo para usar directamente: lo que sale del cubo bokashi tras la fermentación es un “pre-compost” ácido, todavía reconocible, que necesita una segunda fase de maduración antes de poder aplicarlo a las plantas.
Cómo se usa paso a paso
- Añade los restos de cocina al cubo bokashi en capas, espolvoreando un puñado de salvado inoculado (el activador bokashi) sobre cada capa nueva.
- Presiona bien cada capa para expulsar el aire, ya que el proceso necesita ausencia de oxígeno para funcionar correctamente.
- Cierra herméticamente después de cada uso y drena el líquido que se acumula en la base cada 2-3 días (el “té bokashi”), a través del grifo que incorporan la mayoría de cubos.
- Repite hasta llenar el cubo, y déjalo cerrado y fermentando 10-15 días más una vez lleno.
- Entierra el contenido fermentado en una maceta vacía o mézclalo con sustrato o compost ya existente, y déjalo madurar 2-4 semanas más antes de usarlo directamente en contacto con las raíces de una planta.
Qué hacer con el líquido (té bokashi)
El líquido que drenas cada pocos días es muy concentrado y ácido: nunca lo apliques puro sobre una planta. Dilúyelo en agua (aproximadamente 1 parte de líquido por 100 partes de agua) y úsalo para regar, o viértelo sin diluir por el desagüe para mantenerlo libre de olores y grasa acumulada.
Errores más comunes al empezar
- Usar el contenido fermentado directamente en las macetas sin la segunda fase de maduración: al ser todavía ácido, puede dañar las raíces si se aplica demasiado pronto.
- No presionar bien cada capa: dejar aire dentro del cubo favorece que se pudra en lugar de fermentar, generando mal olor.
- Olvidar drenar el líquido regularmente: acumulado durante mucho tiempo puede generar presión y mal olor al abrir el cubo.
Si prefieres el compostaje tradicional en lugar de la fermentación bokashi, consulta nuestra guía de cómo hacer compost casero en un piso sin jardín, y nuestra comparativa de compostadores para balcón para ver las distintas opciones, incluido el propio cubo bokashi.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el compostaje bokashi y en qué se diferencia del normal?
El bokashi es una fermentación (no una descomposición con aire) de los restos de cocina usando microorganismos y un cubo hermético. A diferencia del compost tradicional, admite restos cocinados y algo de carne o lácteos, y no huele a podrido sino a fermentado.
¿El bokashi huele mal dentro de casa?
Bien gestionado, no: al ser hermético y una fermentación ácida, desprende un olor avinagrado suave, no a putrefacción. Los malos olores indican que ha entrado aire o hay exceso de humedad.
¿Qué hago con el líquido que suelta el bokashi?
El llamado té de bokashi se recoge por el grifo del cubo y, muy diluido en agua, sirve como abono líquido; también puro ayuda a mantener las tuberías. No lo tires: es uno de los subproductos más útiles.

