Las habas son uno de los cultivos de otoño-invierno más agradecidos y fáciles: se siembran cuando casi todo se retira, aguantan el frío, apenas dan trabajo y encima mejoran la tierra fijando nitrógeno. En maceta funcionan muy bien si les das profundidad y un tutor.

Cuándo sembrar habas
Las habas son un cultivo de clima fresco. La siembra típica es en otoño (octubre-noviembre) para cosechar en primavera; en zonas de invierno muy duro, se retrasa a finales de invierno. No les gusta el calor: si las siembras tarde, el calor de primavera las corta antes de tiempo.
Se siembran directamente en su maceta definitiva, porque no les gusta el trasplante. Entierra cada haba a unos 3-4 cm de profundidad.
Maceta y sustrato
- Profundidad: mínimo 25-30 cm; hacen buena raíz. Repasa la guía de tamaño de maceta por hortaliza.
- Separación: 15-20 cm entre plantas.
- Sustrato: normal de huerto, con buen drenaje. Al ser leguminosa, no necesitan mucho abono nitrogenado (lo fabrican ellas).
- Tutor: crecen altas (60-100 cm) y se vencen. Pon cañas o una malla desde el principio.
Cuidados
- Riego regular sin encharcar, sobre todo cuando florecen y cuajan las vainas. Con el frío, poca agua; en primavera, más.
- Sol: pleno sol, aunque en otoño-invierno agradecen toda la luz posible.
- Aporca un poco la base cuando crezcan, para darles estabilidad frente al viento.
El pulgón negro: su plaga estrella
Las habas atraen al pulgón negro, que se agolpa en las puntas tiernas, sobre todo al llegar el calor de primavera. El remedio clásico y muy eficaz:
- Despunta (corta) los 10 cm superiores de cada planta en cuanto cuajan las primeras vainas de abajo. Le quitas al pulgón su bocado favorito y concentras la energía en las habas.
- Si aún así aparece, trátalo pronto con los métodos de cómo eliminar el pulgón de forma natural.
Cuándo cosechar
- Para haba tierna (para comer entera o desgranada joven), recoge las vainas cuando están rellenas pero aún blandas y de color verde vivo.
- Si las dejas secar en la planta, obtienes haba seca para guardar.
- Recolecta de abajo hacia arriba, según van engordando.
Un extra: mejoran la tierra
Como todas las leguminosas, las habas fijan nitrógeno en la tierra gracias a unas bacterias de sus raíces. Al terminar, no arranques la planta entera: corta la parte de arriba y deja las raíces en el sustrato, que lo enriquecen para el siguiente cultivo. Es una jugada perfecta dentro de la rotación de cultivos en macetas.
Si te gustan las legumbres de tiempo fresco, prueba también con guisantes en maceta, que se siembran en la misma época. Y para planificar el resto de la temporada, tienes el calendario de siembra completo mes a mes.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se siembran las habas?
En la mayor parte de España se siembran en otoño, entre octubre y noviembre, para cosechar en primavera. En zonas de invierno muy frío se puede esperar a finales de invierno (febrero). Son un cultivo de tiempo fresco: aguantan bien el frío y no les va el calor fuerte.
¿Qué maceta necesitan las habas?
Una maceta o jardinera de al menos 25-30 cm de profundidad, porque hacen bastante raíz, y con espacio para varias plantas separadas unos 15-20 cm. Necesitan también un tutor o una malla, porque crecen altas y se vencen con el viento y el peso de las vainas.
¿Por qué se me llenan las habas de pulgón negro?
El pulgón negro se ceba en las puntas tiernas de las habas, sobre todo en primavera. El truco de toda la vida es despuntar (cortar) los 10 cm superiores de cada planta en cuanto empiezan a cuajar las primeras vainas: le quitas su comida favorita y de paso concentras la energía en las habas.

