Las judías verdes son un cultivo de verano estupendo para maceta: crecen rápido, producen durante semanas y, si vas cosechando, no paran de dar. Además, al ser una leguminosa, apenas necesitan abono.
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Elige el tipo: mata baja o enrame
- Mata baja (enana): plantas compactas de 40-50 cm que no necesitan tutor. Son las más sencillas para empezar en un balcón y para macetas pequeñas.
- De enrame (trepadoras): producen más y durante más tiempo, pero necesitan un soporte por el que trepar (una caña, una malla o la propia barandilla). Ideales si quieres aprovechar el espacio en altura.
Si es tu primera vez, empieza por las de mata baja.
Siembra directa
Las judías trasplantan mal, así que se siembran directamente en su maceta definitiva:
- Usa una maceta de al menos 20-30 cm de profundidad con buen sustrato y buen drenaje.
- Siembra 2-3 semillas juntas a unos 3 cm de profundidad, en varios puntos separados 10-15 cm.
- Hazlo con la tierra ya templada (a partir de la primavera, cuando no haya frío nocturno): con frío no germinan bien.
Tutorado (solo para las de enrame)
Si has elegido variedad trepadora, coloca el soporte desde el principio, cuando la planta aún es pequeña, para no dañar las raíces luego. Sirve una malla de tutorado vertical o unas cañas en forma de tipi. Consulta también nuestra guía de mejores tutores y estacas.
Riego y sol
- Sol: pleno, cuanto más mejor.
- Riego constante, sobre todo durante la floración y el cuajado de las vainas: si pasan sed en ese momento, tiran flores y produces menos.
- Poco abono de nitrógeno: al ser leguminosa, fija su propio nitrógeno. Un exceso da mucha hoja y pocas vainas.
Cosecha continua
Empieza a recoger las vainas cuando estén tiernas y de buen tamaño, antes de que se marquen las semillas por fuera. Y aquí está el truco: cuanto más recoges, más produce. Si dejas vainas madurar en la planta, esta entiende que ha terminado su ciclo y deja de dar. Revisa cada 2-3 días en plena temporada.
Después de la cosecha
Cuando la planta deje de producir, no arranques las raíces: córtalas a ras de suelo y déjalas en el sustrato. Al descomponerse liberan el nitrógeno que han fijado, enriqueciendo la tierra para el siguiente cultivo. Si te han gustado las leguminosas, prueba también con guisantes en maceta. Y planifica el resto de la temporada con el calendario de siembra.
Preguntas frecuentes
¿Judías de mata baja o de enrame para el balcón?
Las de mata baja son las más cómodas para empezar: no necesitan tutor y ocupan poco. Las de enrame (trepadoras) producen más y durante más tiempo, pero necesitan una caña o malla por la que trepar y algo más de altura.
¿Se pueden trasplantar las judías?
Trasplantan mal porque sus raíces son delicadas. Lo mejor es sembrarlas directamente en la maceta definitiva, con la tierra ya templada (a partir de la primavera, cuando no hay riesgo de frío nocturno).
¿Por qué mi judía tiene muchas hojas pero pocas vainas?
Suele ser exceso de abono con nitrógeno. Las judías, como todas las leguminosas, fijan su propio nitrógeno, así que no necesitan abonos ricos en él: un exceso hace crecer mucha hoja a costa de la producción de vainas.

