La albahaca es una de las aromáticas más cultivadas en balcones y cocinas, pero también una de las que más se marchita si no se entienden bien sus necesidades. Aquí tienes las claves para mantenerla sana todo el verano.
Por qué se seca la albahaca en maceta
Las causas más frecuentes son:
- Maceta demasiado pequeña: la albahaca tiene raíces poco profundas pero necesita un sustrato que retenga algo de humedad.
- Riego irregular: la albahaca no tolera bien los ciclos de sequía-encharcamiento.
- Exceso de sol directo en horas centrales del día en verano, especialmente en macetas pequeñas que se calientan rápido.
Sustrato y maceta ideal
Usa una maceta de al menos 15-20 cm de diámetro con buen drenaje, y un sustrato universal ligero mezclado con algo de fibra de coco para retener mejor la humedad sin encharcar.
Riego recomendado
La albahaca prefiere riegos frecuentes y moderados a riegos abundantes y espaciados. En verano, en macetas pequeñas, puede necesitar agua cada día o cada dos días. Un truco sencillo: si al tocar los primeros 2 cm de sustrato lo notas seco, es momento de regar.
Luz
Necesita varias horas de sol, pero en climas muy calurosos agradece algo de sombra en las horas centrales del día (13:00-16:00), que ayuda a que el sustrato no se seque tan rápido.
Cómo recolectar sin debilitar la planta
Corta siempre por encima de un par de hojas, nunca arranques hojas sueltas de la punta. Esto estimula que la planta se ramifique y produzca más hojas, en lugar de gastar energía en florecer prematuramente.
Evita que florezca demasiado pronto
Cuando la albahaca empieza a formar flores, las hojas pierden sabor y la planta reduce su crecimiento vegetativo. Poda las puntas florales en cuanto las veas aparecer para prolongar la producción de hojas.
Si buscas automatizar el riego para evitar estos altibajos, revisa nuestra comparativa de sistemas de riego automático para macetas.

